PUBLICIDAD BAJO CONTROL.
La Asociación para la Autorregulación desestimó en 2006 la emisión de 404 anuncios.
Una de las últimas campañas publicitarias de Dolce & Gabbana desató
una oleada de críticas en España por incitar a la "violencia contra la
mujer". Muchos anuncios se someten voluntariamente al examen del sector
antes de saltar a las pantallas de televisión o a las páginas de la
prensa. Esta tarea recae en la Asociación para la Autorregulación de la
Comunicación Comercial (Autocontrol), que el año pasado recibió 5.267
consultas previas (alrededor de 20 diarias), el 22% más que el año
anterior.
Autocontrol dedicó "una especial atención a la protección de los
menores y de la mujer", según sus responsables. En este apartado, las
reclamaciones tenían que ver con denuncias por la utilización del
cuerpo de la mujer como objeto desvinculado del producto. De los 82
anuncios consultados en 2006 sobre protección de la mujer, 24
recibieron observaciones, en 22 casos se recomendó cambiar el anuncio y
en 36 ocasiones se desaconsejó la difusión del anuncio.
Autocontrol,
del que forman parte cerca de 270 empresas y agrupa en torno al 70% de
la inversión publicitaria en España, desestimó la emisión de 404
anuncios. Fueron rechazados, en su mayoría, por ser considerados
engañosos o porque abusaban de la buena fe del consumidor.
Además
de las reclamaciones por anuncios engañosos, Autocontrol recibió quejas
por publicidad encubierta y desleal (denigración, imitación y
aprovechamiento del prestigio o del esfuerzo ajeno). La entidad también
analizó el contenido de 10 anuncios que, según la reclamación
presentada, atentaban contra la dignidad de las personas o eran
discriminatorios por razón de sexo, raza, política o religión.
De
las casi 300 reclamaciones sobre los contenidos de los anuncios
planteadas el año pasado, 31 estaban relacionadas con la protección de
los niños y adolescentes. Precisamente, la publicidad infantil ha sido
objeto de un seguimiento minucioso por parte de Autocontrol. Según los
datos presentados por su presidente, Juan Astorqui, durante la asamblea
general de este año, el organismo revisó cerca de 1.500 anuncios
dirigidos a niños. Esta cifra equivale al 90% de la publicidad infantil
emitida en televisión.
En muchos casos, los anuncios no superaron
el filtro de la propia industria, principalmente porque inducían a
error sobre las prestaciones de las características de un producto,
incitaban a la violencia, a comportamientos antisociales, abusos o
conductas agresivas. En otras ocasiones, los anuncios fueron puestos en
cuarentena porque presentaban a niños en situación de peligro.
En
total, uno de cada cinco anuncios que fueron sometidos a examen
tuvieron que ser modificados, mientras que el resto recibió el visto
bueno de Autocontrol. La publicidad que obtuvo un informe negativo
disminuyó un 21,5% respecto a 2005.
Los spots emitidos en
televisión acapararon el mayor número de las resoluciones
extrajudiciales de las reclamaciones, con un total de 76, mientras que
la prensa escrita protagonizó 45 e Internet y la nuevas tecnologías, 28.

